Cómo comparar cuentas bancarias

No todas las cuentas son iguales

Generalmente, cuando se habla de cuenta bancaria existe cierta tendencia a simplificar en exceso el asunto. No importa si es una cuenta remunerada, una cuenta creciente o una cuenta nómina, puesto que a todas ellas se las denomina genéricamente como cuentas sin más. La realidad sin embargo es mucho más compleja y realizar una comparativa de cuentas bancarias puede ayudar a tomar la decisión más acertada. No en vano, cada usuario espera algo distinto de su cuenta y por ello debe saber distinguir entre las numerosas ofertas existentes en la actualidad.

hombre compara cuentas bancarias online

Cuentas corrientes

Son las cuentas por antonomasia, las que se abren tanto a los niños cuando nacen como a los propios adultos para depositar su dinero. Sus principales características son la flexibilidad (no suelen exigir un importe mínimo), las bajas comisiones (algunas entidades no les aplican de hecho ningún gasto adicional) y los igualmente bajos intereses (no son un producto de ahorro propiamente dicho). Este tipo de cuentas sirven para almacenar pequeñas cantidades de dinero con vistas al pago de recibos o a su extracción en cajeros. En consecuencia, cuando se realice una comparativa de cuentas bancarias corrientes conviene vigilar las comisiones.

Cuentas nómina

Las cuentas nómina presentan un gran atractivo para los trabajadores asalariados y autónomos que domicilien el pago mensual de su nómina en la entidad bancaria oportuna. Sin embargo, en los últimos tiempos esta posibilidad se ha abierto también a pensionistas y a todas aquellas personas que puedan ingresar una cantidad previamente fijada al mes, encontrando diferentes ingresos mínimos según cada cuenta. Los alicientes de estas cuentas son la ausencia de comisiones y la devolución de parte de los recibos. Algunas ofertas llegan incluso a ofrecer descuentos en gasolineras y en las compras en determinadas superficies.

Cuentas remuneradas

Llamadas también ‘depósitos encubiertos’, estas cuentas ofrecen un tipo de interés sustancialmente mayor que el del resto de productos similares. No suele exigirse una cantidad mínima y el dinero está siempre disponible, por lo que muchos usuarios suelen decantarse por esta opción antes que por los depósitos a plazo fijo. Algunas cuentas permiten incluso vincular a ellas la nómina. En cualquier caso, la situación actual del mercado, con el IPC cercano a cero y con los bancos encontrando muchas facilidades para financiarse, propicia que la rentabilidad de las cuentas remuneradas esté reduciéndose progresivamente desde 2012.

Otros tipos de cuenta

Ninguna comparativa de cuentas bancarias sería completa sin analizar el cada vez más demandado sector online. Junto a los bancos que trabajan casi exclusivamente a través de Internet, las entidades convencionales también se han lanzado a comercializar cuentas que se gestionan directamente desde casa. A cambio, los bancos suprimen la totalidad o parte de las comisiones y no suele existir ninguna cuota de mantenimiento. Por último, cabe destacar la cuenta vivienda, algo en desuso a día de hoy. Esta cuenta se beneficia de unas condiciones fiscales ventajosas con vistas a la adquisición de un inmueble.

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